Un mundo feliz
Un
mundo feliz describe un mundo futuristo,
utópico, altamente regulado y altamente tecnológico donde los
protagonistas Bernard Marx y Lenina visitan la ‘reserva salvaje’, cuyos
habitantes son considerados retrógrados, donde conocen a John quién a pesar de
crecer entre los indios fue concebido por ciudadanos del ‘Estado mundial’ o ‘Worldstate’,
por lo que sabe leer y escribir.
Los
protagonistas deciden llevar a John, el salvaje, al ‘Estado mundial’ donde
comienzan a surgir las comparaciones y a desenmascararse los puntos negativos
de una sociedad aparentemente perfecta y feliz.
Se describe
un mundo utópico, irónico y ambiguo donde la humanidad es
permanentemente feliz, donde no existen guerras ni pobreza y las personas son
desinhibidas, tienen buen humor, son saludables y tecnológicamente avanzadas.
La
ironía de esta perfección creada por el ‘Estado mundial’, la entidad que
gobierna en este mundo feliz, es la aplicación de medidas que eliminan a la
familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la
religión y la filosofía.
La
pregunta que Aldous Huxley quiere que respondamos con esta dicotomía utópica es
muy simple: ¿Qué nos hace humanos?
El
'Estado mundial' del mundo feliz tiene como lema: “comunidad, identidad,
estabilidad”. Para atingir este ideal el ‘Estado mundial’ se esfuerza para
estandarizar el producto humano y generar amor a la servidumbre:
“Si
se quiere evitar la persecución, la liquidación y otros síntomas de fricción
social, es preciso que los aspectos positivos de la propaganda sean tan
eficaces como los negativos. Los más importantes Proyectos Manhattan del futuro
serán vastas encuestas patrocinadas por los gobiernos sobre lo que los
políticos y los científicos que intervendrán en ellas llamarán el problema de
la felicidad; en otras palabras, el problema de lograr que la gente ame su
servidumbre.”
Los
mecanismos que el 'Estado mundial' usa para mantener la utopía: uniformizando
al producto humano e induciendo amor a la servidumbre; se reducen a los
siguientes 4:
1. Condicionamiento
de los infantes: donde se usan técnicas avanzadas de sugestión desde el
nacimiento del individuo como la técnica de hipnopedia o educación mediante el
sueño.
2. Sistema
científico de castas: se desarrolla una ciencia de las diferencias humanas,
altamente avanzada, que permite a los dirigentes del gobierno destinar a cada
individuo el lugar adecuado en una jerarquía social y económica dividida en 5
clases:
·
los Alphas que serían la elite
·
los Betas que serían los ejecutivos
·
los Gammas serían los empleados
subalternos
·
los Deltas que serían los empleados
subalternos de los subalternos
·
los Epsilones que serían los
empleados para trabajos arduos
3. Sustituto
del alcohol y los narcóticos: el soma es la droga sustituta menos dañina y
más placentera que el alcohol y los narcóticos. Es tranquilizante, alucinógena
y obligatoria para los ciudadanos del ‘Estado mundial’.
4. Sistema
de eugenesia: creación de humanos a partir de tubos de ensayos para evitar
errores, eliminando los genes indeseados para perfeccionar la especie humana, o
sea, la uniformización del producto humano.